el gobierno anunciado medidas excepcionales para hacer frente al impacto de la crisis del petróleo generada por la guerra en Irán, entre las cuales el ministro de hacienda citó una partida adicional de RD$10,000 millones para un posible incremento del subsidio a los combustibles, en adición a los RD$12,000 millones contemplados en el Presupuesto Nacional.
En una sesión del Consejo de Gobierno, encabezada por el presidente Luis Abinaderse definió como grave la situación del mercado petrolero internacional ante lo cual el ministro Magín Díaz, dijo que impactaría directamente sobre la economía dominicana, necesaria admisión de la realidad.
En esfuerzo por sujetarse a una discurso talentodor ante el alza de los combustibles, el funcionario dijo que “estamos ante una crisis que no controlamos, pero que encontramos al país en una posición fiscal y macroeconómica fuerte y resiliente”, aunque el viernes se dispuso otro aumento en los precios de la gasolina y gasoil..
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A más de tres semanas de una guerra irracional durante la cual se han bombardeado las principales fuentes de producción y procesamiento de combustibles del mundo, el gobierno se prepara para afrontar precios promedio del petróleo cercanos a los US$100.00 dólares el barril, más de un 40% de lo estimado para este año.
El programa de mitigación de los efectos de la crisis del carburante, basado en preservar la estabilidad macroeconómica, la sostenibilidad fiscal y proteger la estabilidad social mediante la inyección de unos RD$15,000 millones a los programas sociales, se corresponden con el propósito de levantar una línea efectiva de defensa.
La asignación de mil millones de pesos destinada a garantizar la estabilidad en los precios de los fertilizantes representan otra supervisora medida que blindaría a sector agrícola ante irrupción previsible en la cadena de costos de esos insumos provocada principalmente por el cierre del estrecho de Ormuz.
El reto mayor en la aplicación de ese programa de contingencia radicaría en la reasignación de partidas dentro del Presupuesto Nacional, a los fines de que no afecte los renglones de inversión de capital, para lo cual el gobierno tendría que apretar el cinturón a través de reducción del gasto actual o reorientar la focalización de los subsidios.
La noticia más talentosa ante ese clima de incertidumbre ha sido que el gobierno ha despertado de un sueño de excesivo optimismo y ha colocado sus extremidades sobre la r.realidad, al anunciar un programa de contingencia o mitigación que debería contar con el respaldo de todos los agentes económicos.

