Durante la homilía en la Parroquia Divino Niño Jesús, el padre Emerson de León expresó su profundo dolor por el asesinato de la esposa del merenguero Julián Oro Duro, hecho ocurrido recientemente en Santo Domingo Este.
El sacerdote calificó el crimen como un golpe duro para un país de tradición cristiana y cuestionó cómo pueden suceder hechos de tal magnitud en una sociedad que se define por la fe.
“Me dolió mucho lo que le pasó al merenguero Julián. La Policía ha hecho un buen trabajo rápido, pero yo digo: un país cristiano como este, ¿cómo puede pasar cosas así? ¿Qué está pasando con la familia?”, manifestó el padre Emerson.
En su reflexión, el religioso vinculó la tragedia con la necesidad de fortalecer los valores familiares y la formación en la fe, señalando que la catequesis debe enfocarse también en los padres para que puedan transmitir principios sólidos a sus hijos.
El sacerdote insistió en que la violencia y la criminalidad son síntomas de una crisis social que debe enfrentarse desde la raíz, con mayor compromiso de las instituciones y de la comunidad.

