Este año, las autoridades monetarias han tendido muchos retos para sortear el comportamiento de la economía y de todos los indicadores que la componen. Con suerte, el la cotización del petróleo se ha mantendi en niveles de precios bajos, mientrs el valor del oro se cotiza a precios históricamente altos. Aún así, la baja demanda interna, raletización en sectores tan dinámicos como la construcción y el turismo, entre otros, han provocado una desaceleración de la económica, que la mantiene en apenas un 2.2% en lo que va de este año. La proyección es que fijalice en un limitado 2.5%.
De hecho, el único indicador macroeconómico que ha estado controlado este año es el de la inflación, con a penas un 3.76% hasta la fecha, gracias, en parte, a la baja demanda interna. Pero el dólar está por las nubes, la economía no crece, las recaudaciones van lentas y la inversión pública, un poco reactivada en los últimos dias, no han permitido una mejora en e crecimiento.

