Hay que respetar las creencias religiosas de las personas, ya que la constitución dominicana establece en el artículo 45 lo siguiente:
Libertad de conciencia y de cultos. El Estado garantiza la libertad de conciencia y de cultos, con sujeción al orden público y respeto a las buenas costumbres.
En el día de hoy 21 de enero, hay creyentes que celebran esta fecha. Pero hay que reconocer que más del 90 por ciento, no conoce el origen de esa celebración.
Es bueno que sepan, que esa celebración *NO está basada en 1 LEYENDA, sino en 2 LEYENDAS*.
Según el historiador dominicano Alejandro Paulino Ramos, la devoción altagraciana se inició a mediados del siglo XVI en La Española, tanto en el área de Santo Domingo como en la entonces villa de Higüey. Declara que el día de su devoción era el 15 de agosto, debido a que en dicha fecha fue traída la imagen a la isla.
Según el arzobispo de la Arquidiócesis de Santiago, Ramón Benito de la Rosa y Carpio (quien nació en Higüey y fue Obispo de dicha Diócesis en los años 90), la leyenda que parece más lógica es la de los hermanos Trejo de España:
Ellos vinieron de Extremadura; allí es popular la Altagracia. Se sabe que al dejar la patria cada uno llevaba consigo la devoción lar de su región. Estos dos hermanos se establecieron en el Higüey de la Isla Española; allí llevaron la imagen de la Virgen de su devoción.
ENLACES:
Wikipedia:
https://es.wikipedia.org/wiki/Nuestra_Se%C3%B1ora_de_la_Altagracia
Periódico El Día: https://eldia.com.do/como-llego-el-cuadro-de-la-virgen-de-la-altagracia-a-rd/
Sin embargo, como los creyentes en esas 2 LEYENDAS utilizan la Biblia cristiana como regla de fe, deben reconocer que eso no tiene base bíblica.
La biblia dice que no se debe hacer imágenes de NADA de lo que hay en el cielo, ni en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra (con fines religiosos), porque Dios no comparte su gloria.
No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo ni abajo en la tierra ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás ante ellas ni les rendirás culto, porque yo soy el SEÑOR tu Dios, un Dios celoso que castigo la maldad de los padres sobre los hijos, sobre la tercera y sobre la cuarta generación de los que me aborrecen. ÉXODO 20:4-5
Yo, el SEÑOR; este es mi nombre. No daré mi gloria a otros ni mi alabanza a los ídolos. ISAÍAS 42:8
Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre. 1 TIMOTEO 2:5
Y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre debajo del cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos. HECHOS 4:12

