El canciller alemán, Friedrich Merz, viajará a Madrid el jueves por su visita inaugural para discutir la cooperación entre los dos países, los problemas políticos europeos y la política de seguridad con el primer ministro español Pedro Sánchez.
Aunque las relaciones entre Alemania y España generalmente se consideran buenas, existen diferencias significativas en un tema particular: su postura sobre Israel.
Mientras Merz, como Sánchez, critica bruscamente la operación militar israelí en la Franja de Gaza, Alemania ha rechazado hasta ahora imponer sanciones a Israel, además de restringir las exportaciones de armas.
En contraste, España tomó medidas concretas al principio del conflicto de Gaza. En 2024, se convirtió en el primer miembro de la UE en unirse a la demanda de genocidio de Sudáfrica contra Israel en la Corte Internacional de Justicia (ICI).
A principios de septiembre, Sánchez anunció un embargo de armas completo y una prohibición de viajar «para todas las personas directamente involucradas en el genocidio, violaciones de los derechos humanos y crímenes de guerra en Gaza».
El miércoles, el presidente de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, aclaró sus propuestas de sanciones dirigidas a Israel.
Los beneficios de libre comercio deben revocarse, y se deben tomar medidas punitivas contra los ministros y colonos israelíes extremistas, dijo von der Leyen.
Desde la perspectiva de la Comisión Europea, el país está violando los derechos humanos y el derecho humanitario internacional con su ofensiva militar y la catástrofe humanitaria resultante.
Merz aún no ha tomado una posición sobre las propuestas.

