Pittsburgh. – En su temporada de 26 años, cuando gran parte de la élite de la promoción 2015 ya ha alcanzado la agencia libre y firmado contratos millonarios, el dominicano Oneil Cruz se encamina a un proceso de arbitraje salarial con un expediente desfavorable. Será la primera vez que el jardinero de los Piratas de Pittsburgh defienda su salario en este escenario, y lo hará con estadísticas que no respaldan grandes aspiraciones.
A menos de tres semanas para concluir la serie regular, Cruz lucha por evitar terminar con un promedio de bateo inferior a los .200. Inició la jornada en .201, cifra que evidencia sus dificultades ofensivas. Su OPS es de .686, lejos del promedio general de las Grandes Ligas (.722) y distante de la barrera de los bateadores de élite (.800). Su OPS+ se ubica en 90, es decir, 10 % por debajo de la media de la liga.
En 2025 apenas suma 86 imparables, con 19 jonrones, 17 dobles y 56 carreras impulsadas. De acuerdo con Baseball-Reference, su aporte se traduce en un WAR de 0.6, por debajo del nivel de reemplazo. FanGraphs lo valora mejor, con 1.6 WAR, pero lo coloca en la posición 96 entre los jugadores de posición.
El traslado del campocorto a los jardines no ha sido sencillo. Con su estatura de 6’7 pies, Cruz lidera la Liga Nacional en errores (9) entre los defensores del jardín central, y sus fallas le han costado 12 carreras al equipo.
La velocidad como salvavidas
A pesar de sus carencias ofensivas y defensivas, Cruz conserva virtudes que mantienen la esperanza sobre su futuro. Su velocidad lo ha convertido en el líder de robos de la Liga Nacional (37) y en el tercer mejor estafador de todas las Grandes Ligas.
En 2024 firmó la mejor temporada de su carrera, con 21 jonrones, 76 impulsadas, 34 dobles y una línea ofensiva de .259/.324/.449. En agosto de ese año, los Piratas decidieron moverlo a los jardines para explotar su capacidad atlética y rapidez.
Actualmente, Pittsburgh (64-80) se encamina a su séptima temporada consecutiva con récord negativo y a su décima ausencia seguida de la postemporada, desde la derrota ante los Cachorros en 2015.
Un equipo conservador
Los Piratas no se caracterizan por asegurar a su talento joven con extensiones a largo plazo ni por firmar grandes agentes libres. Cruz percibe 785,000 dólares esta campaña, pero su desempeño no ofrece argumentos sólidos para reclamar un aumento considerable en arbitraje.
Como antecedente, en 2024 el conjunto dejó en libertad al inicialista Rowdy Téllez pese a que acumulaba 421 apariciones al plato con seis partidos restantes. De haber alcanzado las 425, Téllez habría activado un bono de 200 mil dólares, lo que evidencia la postura conservadora de la gerencia.
En ese contexto, el expediente de Cruz no parece suficiente para aspirar a un gran incremento salarial, pese a su potencial como uno de los jugadores más llamativos de su generación.

