Penetrar en el corazón del Residencial Paraíso del Caribe se encuentra con un espacio refrescante a la vista: una laguna rodeada de edificaciones donde habitan peces, tortugas, gallaretas pico rojo, garzas, otras especies acuáticas y reptiles.
Con forma ovalada, la laguna Delaware agua verde por la contaminación, está rodeada de árboles frondosos que ofrecen sombras y son el refugio de aves en sus ramas y de humanos debajo de su follaje que buscan mitigar el calor.
Es una laguna natural donde emana un arroyo, pero que ahora recibe una descarga de agua residual. Cuando llueve mucho la laguna se desborda y es preciso liberar parte de los líquidos mediante un sistema de compuerta en la parte sur encauzada hacia una cañada para evitar inundaciones de las viviendas.
El recurso natural requiere intervención y la mejor muestra es la tonalidad de las aguas verdes: la que emana del subsuelo y las que le llega por la superficie desde la parte alta. El canal de desfogue queda estrangulado, laguna abajo por la construcción de una muro y taponamiento por plásticos y otros residuos.

Roselín López Pérezsecretaría de actas de la junta de vecinosdice que el lugar hay que arrastrarlo por la cantidad de sedimento que tiene por la descarga de tierra que recibe.
Cuenta que diligencias no han faltado ante el Ministerio de Medio Ambientela Alcaldía de Santo Domingo Oeste, pero que nadie hace caso y ante la situación residentes alzan su voz ante una problemas ambientales y de infraestructura que amenazan su calidad de vida.
«El agua está verdosa y contaminada debido a tuberias de desague que vierten aguas negras. Esto provoca la muerte de peces por falta de oxígeno y pone en riesgo a otras especies», señala López Pérez.
El lago, además de su valor ecológico, representa un espacio de recreación y convivencia para unas 500 familias que habitan el residencial y de visitantes de otros lugares. Allí se realizan actividades comunitarias, encuentros familiares y eventos recreativos que fortalecen el tejido social.
Otros machos comunitarios
Los problemas no se limitan al ámbito ambiental, el área común también tiene otros problemas como la casa-club a medio construirque, por falta de recursos y apoyo oficial, los trabajos tienen años paralizados.
La cancha deportivadonde los jóvenes hacen deporte, está en malas condiciones y aunque los vecinos han recibido promesas de su rehabilitaciónse han quedado en el olvido.
Ante este panorama, la junta de vecinos Reitere su llamado a las autoridades para que no solo realicen diagnósticos, sino que ejecuten acciones concretas que garantizan la seguridad, la salud ambiental y el bienestar de toda la comunidad.

