El papa León XIV pidió este jueves una “profunda reflexión” sobre la forma en que se trata a los migrantes en Estados Unidos, al anunciar que muchas personas se han visto “profundamente afectadas” por la política de deportación masiva implementada por la administración del presidente Donald Trump.
En una de sus declaraciones más críticas hasta la fecha hacia el gobierno estadounidense, el primer papa nacido en ese país también alertó que el reciente bombardeo de barcos venezolanos sospechosos de traficar drogas podría incrementar las tensiones en la región.
El pontífice se dirigió a las cámaras frente a su residencia papal en Castel Gandolfo, donde respondió brevemente a los periodistas. “Hay personas que han vivido en Estados Unidos durante años y años sin causar problemas, y que se han visto profundamente afectados por esta política de mano dura en materia de migración”, expresó en inglés, dirigiéndose directamente al público estadounidense.
León XIV reiteró la enseñanza católica de que todos los cristianos serán juzgados por la manera en que acogen al “extranjero”, una referencia que el historiador católico Austen Ivereigh demostró “muy directa” hacia las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). “Es muy contundente”, afirmó el experto a la BBC.
Desde su elección en mayo, el pontífice había sido cauteloso en sus comentarios sobre temas geopolíticos. Sin embargo, el mes pasado calificó de “inhumana” la represión migratoria de la administración Trump, lo que sorprendió a los católicos conservadores estadounidenses que inicialmente lo vieron como un aliado, tras las tensas relaciones que mantuvo su predecesor, Francisco, con el entonces presidente.
“Ahora se están dando cuenta de que León XIV no va a cambiar las enseñanzas de la Iglesia por ellos”, explicó Ivereigh. «Es diferente a Francisco en su estilo, pero sus prioridades son las mismas. Representa una clara continuidad».
Consultado sobre denuncias de que en un centro de detención cerca de Chicago se ha prohibido a los migrantes recibir la comunión, el pontífice instó a las autoridades a garantizar el acceso a la asistencia religiosa. “Invitaría a las autoridades a permitir que los trabajadores pastorales atiendan las necesidades de esas personas”, expresó.

