Con la llegada de la Semana Santacomo en años anteriores, El Nacional recorre el país para recomendar destinos que trascienden el «sol, playa y arena«y en esta ocasión, el eje turistico de nagua y rio san juan se presenta como una opción inigualable, fusionando reservas naturales vírgenes con la esencia del ecoturismo cultural del nordeste.
El trayecto
El viaje de por si ya es una hermosa aventura y comienza desde que se deja la carretera juan pablo iique une los destinos de Santo Domingo y Samaná sobre una cinta de asfalto impecable, y aunque la vía presenta tramos a tomar con cuidado, su trayecto es seguro siempre que se maneje con precaución.
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Su conducción es fluida, y la topografía permite que la vista se pierda en el espectáculo que flanquea el vehículo a ambos lados de la vía. el verdor Es impresionante, algunas veces entre montañas y subidas y bajadas leves.
Luego se toma la carretera de dos carriles, Nagua-Río San Juanperfectamente señalizada, que conduce a estas comunidades. Esta vía, con sus líneas blancas y amarillas bien definidas, se estira como un trazo moderno que corta la naturaleza salvaje.

Nagua-Río San Juan
A mano izquierda, el verdor profundo de la geografia dominicana Parece una muralla de vida. Es un verde eléctrico, denso, donde los árboles se agolpan buscando el sol. Pero al girar la mirada a la derecha, el horizonte se estalla en una paleta de azules infinita en el Océano Atlántico.
Bordeando la ruta, los gigantescos cocoteros se elevan como palmeras infinitas, inclinándose hacia el mar, como si quisieran tocar el agua. Sus troncos curvos añaden una geometría orgánica al paisaje, interrumpiendo rítmicamente la visión del océano.

A medida que el trayecto avanza, las playas revela su secreto mejor guardado: una virginidad caprichosa. Es un paisaje que no solo se ve, sino que se siente en la brisa salinaen el intenso sol y en la variada calidad de arenas en toda la zona.
Nagua
el municipio de Nagua se posiciona como un epicentro gastronómico donde los mariscos y el palma de coco son parte de la comida del día a día. Los visitantes pueden disfrutar de un pescado con cocoque es patrimonio del paladar dominicano, acompañado de un locrio de mariscos frescos capturados el mismo día.
Sin importar si estamos o no en esta Semana Santalas tradicionales habichuelas con dulce se sirven en lugares informales a todo lo largo de la orilla de la carretera.

También en la orilla de la vía se pueden encontrar lugareseños que se encargan de vender cocos y pequeñas casetas que ofrecen mariscos cocinados como en restaurantes.
Playas y balnearios
En playas, la oferta es variada y muy exquisita. Está la Playa Arroyo Salado (La Entrada)con más de 4 kilómetros de arena blanca, cocoteros y la unión de un río con el mar. Se incluyen además las playas: Los Gringos, Diamante, Cabrera y La Poza de Bojoloentre otras.
Los visitantes que buscan movimiento al aire libre pueden encontrar la oferta medioambiental en la Laguna Duduideal para el buceo de cuevas.
También está el Monumento Natural El Saltaderoun salto de agua dulce rodeado de densa vegetación, perfecto para un chapuzón refrescante después del salitre del mar.

Río San Juan
También llamado el Pueblo de las Aguas de Cristal o la«Costa Verde«, Río San Juan es un municipio pintoresco que combina la elegancia de playas vírgenes con la rusticidad de sus manglares.
Si lo que se busca es agua, sol, arena y belleza medioambientaldonde se puedan pasar unos días, este municipio es un paraíso natural con algunas de las mejores playas del Caribe.
Algunas playas como Caletón, Grande, Preciosa, Los Minos, El Puerto, Piscina Natural, Los Guardias y Los Enamorados hijo de las más hermosas del mundo.
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Si su plan de Semana Santa incluye aire puro y aventuraserá obligatorio visitar la Laguna Gri-Gríun ecosistema de manglares en el mismo centro del pueblo.

Desde allí, botes locales guían a los visitantes a través de canales que desembocan en el mar, pasando por la mística. Cueva de las Golondrinas.
El datoh
Hospedaje
En el pueblo hay hotelesademás de opciones en Airbnby acceso a restaurantes con una gastronomía exquisita a base de mariscos, pescado y coco. También destaca un paisaje local de casas con muralesque junto al nombre y logo del municipio se convierte en un atractivo mirador para fotografías y selfies.

