La República Dominicana enfrenta el reto de fortalecer la formalidad económica y garantizar un entorno regulatorio claro y equitativo si quiere capitalizar la oportunidad que abre la reconfiguración de las cadenas globales de valor, afirmó el presidente de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), Julio Virgilio Brache.
Durante su intervención, Brache sostuvo que el contexto internacional, marcado por el auge del nearshoring, la búsqueda de proveedores más cercanos y la reducción de riesgos geopolíticos, coloca al país en una posición favorable para consolidarse como un hub industrial y logístico en la región. No obstante, advirtió que ese potencial depende de enfrentar desafíos estructurales que, a su juicio, no deben seguir postergándose.
Indicó que uno de los principales retos es la formalidad, la cual definió como un activo estratégico para el desarrollo económico. Explicó que una economía con alta informalidad limita su capacidad de crecimiento, al reducir la generación de datos, la confianza, el acceso al financiamiento y la base fiscal que sustenta los servicios públicos.
Planteó que avanzar en este ámbito requiere reducir los costos de formalización, simplificar los procesos y hacerlos más atractivos para los agentes económicos. “Construir formalidad no puede ser solo una obligación; debe ser una decisión conveniente para las empresas”, expresó.
AIRD advierte retos estructurales para aprovechar el nearshoring
Otro aspecto señalado por el dirigente empresarial es que la industria respalda la regulación, siempre que esta sea clara, coherente y aplicada de manera homogénea. A su entender, la falta de reglas equitativas distorsiona la competencia y penaliza a quienes operan conforme a la ley.
Advirtió que estas debilidades internas se acentúan en un contexto de competencia internacional, donde los productos importados ingresan bajo condiciones distintas. En ese sentido, consideró imprescindible garantizar un terreno de juego equilibrado como base para el desarrollo productivo.
Brache agregó que, pese a los desafíos, existen señales positivas en el entorno económico que pueden ser aprovechadas si se adoptan las reformas necesarias y se fortalece el marco institucional.
En el marco de la conmemoración del Día de la Industria Nacional y el 64 aniversario de la Asociación de Industrias de la República Dominicana que contó con la presencia del presidente Luis Abinader y los principales funcionarios del gobierno, el presidente del gremio valoró el papel del sector en la economía.
Señaló que la industria incide directamente en la generación de empleo formal, el valor agregado y los encadenamientos productivos que dinamizan distintos sectores.
Sostuvo que la actividad industrial contribuye a sostener el funcionamiento de la economía incluso en escenarios adversos, al transformar materias primas en bienes, inversión en bienestar y esfuerzo en progreso colectivo. Indicó que el avance del sector se refleja en el crecimiento del país.
Como muestra de ese desempeño, citó que en marzo de 2026 el Indicador Mensual de Actividad Económica registró un crecimiento interanual superior al 5.1 %, el más alto en los últimos once meses. Precisó que la manufactura local creció cerca de un 4 %, mientras las zonas francas avanzaron 7.8 %, lo que llevó a que el acumulado del primer trimestre supere el 4.1 %.
Añadió que estos resultados son consistentes con las recaudaciones reportadas por la Dirección General de Impuestos Internos y la Dirección General de Aduanas, las cuales exhiben cifras de doble dígito en el mismo período. También destacó el desempeño de la agroindustria y el sector agropecuario, al señalar que el país alcanzó una producción récord de arroz de 14.78 millones de quintales en 2025, con inventarios que superan los 5 millones de quintales, lo que garantiza el abastecimiento en el mercado local.

