Bruselas, Bélgica. – El atletismo dominicano volvió a brillar en el escenario internacional gracias a la actuación memorable de Alexander Ogando, quien este viernes conquistó los 200 metros planos en el estadio King Baudouin, durante el Memorial Van Damme de la Liga Diamante, uno de los eventos más prestigiosos de la World Athletics.
El sanjuanero detuvo el cronómetro en 20.16 segundos, superando en un cerrado final al estadounidense Robert Gregory (20.19) y al nigeriano Udodi Onwukurike (20.29). Aunque no fue su mejor marca de la temporada, el triunfo le aseguró un boleto para la gran final del circuito, programada para el 28 de agosto en Zúrich, Suiza.
Ogando, miembro del histórico relevo mixto 4×400 que dio oro mundial en Oregón 2022 y plata olímpica en Tokio 2020, volvió a demostrar que puede competir al más alto nivel individual. Con esta victoria alcanzó 19 puntos en la clasificación general, ubicándose en la cuarta posición detrás del liberiano Joseph Fahnbulleh (29), el botswano Letsile Tebogo (23) y el estadounidense Courtney Lindsey (22).
Un triunfo con carga simbólica
Más allá del registro, la victoria de Ogando representa un impulso simbólico para el atletismo dominicano, que en los últimos años ha consolidado figuras de talla mundial. Su consistencia en los 200 metros lo proyecta como firme candidato a un podio mundialista y como una de las cartas más sólidas de la delegación nacional en el ciclo olímpico rumbo a París 2028.
Paulino también a la final
Ogando no estará solo en la gran cita de Zúrich. Su compatriota Marileidy Paulino, campeona mundial y olímpica en los 400 metros planos, también aseguró su clasificación a la final de la Liga Diamante, que se correrá el mismo 28 de agosto.
Paulino, que recientemente compitió en Lausana en los 200 metros, llegará con la meta de revalidar su dominio en la vuelta al óvalo y conquistar su segundo título en la serie de lujo, luego del alcanzado en 2023.
Orgullo nacional
La presencia de dos dominicanos en la final del prestigioso circuito es reflejo del crecimiento sostenido del atletismo nacional, respaldado por éxitos en campeonatos mundiales y Juegos Olímpicos.
Mientras Paulino buscará consolidar su reinado en los 400 metros, Ogando se erige como una amenaza seria en los 200, decidido a reafirmar que su nombre pertenece a la élite de la velocidad mundial.

