Todos los días nos enfrentamos a un millón de pequeñas opciones: irnos a dormir temprano o ver un episodio más de ese drama de Netflix. Llama a un viejo amigo para ponerte al día o navega por las redes sociales. Por supuesto, ninguna acción por sí sola garantizará una vida larga y saludable ni le condenará a una muerte prematura. Pero esas pequeñas decisiones diarias se suman y, a largo plazo, pueden marcar la diferencia en lo que respecta tanto a la longevidad como a la duración de la salud, es decir, la cantidad de vida que se pasa con una salud relativamente buena.
Desplázate por este teórico “día en la vida” y selecciona la opción que mejor se adapte a tu día típico. No todas las situaciones se aplicarán perfectamente, pero piense qué elección sería más probable que hiciera. Esta no es una evaluación científica formal. El objetivo aquí no es asignarle una puntuación «buena» o «mala», sino ayudarle a comprender los factores centrales que determinan la forma en que envejecemos y cuánto tiempo vivimos.

